
Vosotros habéis tenido la voz para pronunciar vuestras verdades.
Habéis tenido el poder para someter el futuro y para crear el mundo a vuestra voluntad.
Oíd ahora esta que esta es la verdad natural.
¿Acaso habéis sido los verdaderos progenitores de vuestro progreso?
Habéis oído las voces del viento hablar sobre vuestras batallas…
Ellas sólo susurran que en estos tiempos solo habéis aprendido a enmascarar vuestra realidad.
Aquellos que os siguen sólo son ciegos que cruzan vuestros senderos infestados de decadencia.
Los susurros del viento son pasajeros, pero hablan de toda la verdad y de toda la injusticia que os habéis guardado para vosotros mismos.
Dueños de ilimitadas riquezas que se oxidan en el olvido de lo que alguna vez fuisteis.
Yo adoro a este alter al que he llamado religión porque me llena de gozo y me hace sentir la vida.
Aquellos que no quieren oír es porque les atormentan los demonios que han engendrado para sí mismos.
Seguid pues las leyes que os han impuesto y llegaréis al estéril valle de la eternidad.

