Intentad descubrir mi máscara y hallaréis otra distinta.
Porque mi existencia sobrepasa el transcurrir de una sola vida.
Estoy entre vosotros... comparto el aire y todos los movimientos de este globo azul.
Soy un vigilante que posee el oráculo que todo lo enseña.
Veo vuestros rostros de hoy, vuestro pasado y percibo vuestro futuro.
Contemplo
vuestras acciones futuras y me regocijo con vuestras reacciones cuando contempláis mis obras.
vuestras acciones futuras y me regocijo con vuestras reacciones cuando contempláis mis obras.
A aquel que pueda intuir lo oculto, le revelaré el pasado remoto de su raza, de sus tradiciones y costumbres
Aquellas tan extrañas que afligían a la comprensión y la cordura de sus semejantes.
El fuego de mis visiones provoca el desconcierto y el temor para los incrédulos.
Angustia y pánico aguardan a quienes que no conocen mi reino y no comparten mis dones.
Mis palabras penetran en lo más profundo de esas mentes reprimidas,
sacudiendo con gran deleite sus asustadizas conciencias y sus tímidos corazones.
Mi simiente ha engendrado criaturas que incordian con sus bastones al que reposa
y con sus trompetas reclaman ¡Despierta! ¡El reino de mi creador espera a los que desean vivir!
Levantad mi gloriosa espada, bañada con los dones y las ofrendas de mis fieles,
y con ella surcad el aire para despejar la bruma que hay delante de mis palacios.
Palacios fuera de cualquier plano, en los que la carne se funde ante el placer y el dolor.
Yo soy fuerza y energía: soy vida para aquel que quiera perdurar más allá de la muerte.

Hermoso escrito... profundo y tan lleno de ese misterio que encandila y mata.
ResponderEliminarEn estos días en los que la creatividad del verbo parece desvanecerse, resulta reconfortante saber que existen oídos atentos.
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